La sal

Hoy quiero que pienses en uno de los ingredientes más sencillos que tengas a mano en la cocina.
 
¿Has pensado en el azúcar?, ¿en la harina?, ¿o tal vez en la sal?. Porque precisamente la entrada de hoy va dedicada a ella.
La sal
La empleamos como condimento y si no la podemos usar se la echa de menos. Nada nos vuelve a saber igual.
 
La empleamos como conservante.
 
Hay sal final, sal gorda y en escamas; sal de mesa y sal marina; con yodo y sin él. ¿Y qué más sabes de la sal?. ¿Crees que se puede convertir en un ingrediente gourmet en tus platos?
 
El sábado pasado mientras realizaba la compra me paré delante de un estante. Me llamó la atención unos botes donde ponía Sal en escamas del Himalaya y cada sal tenía un color.
 
En la etiqueta ponía algo así como:
"La sal rosa del Himalaya es sal marina sin refinar de extraordinaria pureza que sedimentó a los pies de esta cordillera hace 200 millones de años... Posee una gran cantidad de oligoelementos distintos, entre los que destacan el magnesio, el calcio, potasio y hierro que aportan su atractivo color rosáceo así como múltiples y sutiles matices organolépticos de gran elegancia
 
Si haces caso, y además buscas un diccionario para ver la definición de algunas palabras, una delicatesen.
 
Al llegar a casa investigué un poco más y descubrí la sal azul de Persia, la Sal roja de Hawái, la dulce de Utah, sal de Añana, la del desierto del Kalahori y la gris de Guerande.
 
Teniendo en cuenta que ahora el mundo es un pañuelo, si la encuentras en la tienda, podrás tener sal de cualquier parte del globo terráqueo.
 
Lo que si está claro es que la necesitamos para nuestra salud porque:
- Controla la cantidad de agua en el cuerpo.
- Ayuda a que estemos hidratados.
- Regula los fluidos del cuerpo.
- Ayuda a transmitir impulsos nerviosos al cerebro y a la relajación muscular.
 
Pero si abusamos de ella, los riñones no podrán eliminarla y la sal se acumulará en la sangre. El volumen de sangre aumentará y el corazón tendrá que trabajar más. Aumentará entonces la presión arterial (hipertensión) y como consecuencia llegarán los problemas asociados como trastornos renales y cardiovasculares.
 
Por eso, hay que emplearla sin excesos. Unos 5gr de sal al día para los adultos, según recomendaciones de la OMS.
 
Pero ahora llega la pregunta del siglo: ¿sal de mesa o sal marina?
 
La sal de mesa está procesada para eliminar los minerales. Además, quitan el yodo para luego, en una de sus variantes, volvérselo a poner.
 
La sal marina se produce por la evaporación del agua salada. No está procesada y contiene cantidades pequeñas de minerales: magnesio, potasio y calcio.
 
Por lo que leído esto, volvemos a lo de siempre: hay estudios que afirman que la sal marina es mejor y otros que ambas son iguales. Cada uno barre para su casa y se queda con lo que más le conviene, aunque todos coinciden en lo mismo: la sal en exceso perjudica la salud.
 
¿Y tú que sal tienes en casa?. ¿Qué usos le das?

 


Comentarios

  1. Qué interesante, tantas variedades de sal! Yo suelo usar la sal de mesa , nunca me he fijado mucho en eso. Pero se ve que tienen muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo :D

    Besos

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    Respuestas
    1. Eso parece. Algo tan sencillo y con infinidad de posibilidades.
      Gracias por tu visita

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